jueves, 16 de febrero de 2012

LA MARIPOSA Y LA FLOR

Cierta vez, un hombre pidió a Dios una flor y una mariposa. Pero Dios le dio un cactus y una oruga. El hombre quedó triste, pues no entendió por qué su pedido llegó errado. Luego pensó: Con tanta gente que atender... y resolvió no cuestionar.
Pasado algún tiempo, el hombre fue a verificar el pedido que dejó olvidado. Para su sorpresa, del espinoso y feo cactus había nacido la más bella de las flores. Y la horrible oruga se había transformado en una bellisima mariposa.

Dios siempre hace lo correcto. Su camino es el mejor, aunque a nuestros ojos parezca que todo está errado. Si has pedido a Dios una cosa y has recibido otra, confía. Ten la seguridad de que Él siempre te proporcionará lo que necesitas en el momento adecuado. No siempre lo que deseas... es lo que necesitas. Como Él nunca falla en la entrega de sus pedidos, sigue adelante sin dudar ni murmurar... La espina de hoy... será la flor de mañana.




miércoles, 15 de febrero de 2012

Mi amado me habló y me dijo. ¡Levántate, amada mía, ven conmigo, mujer hermosa! ¡Mira, el invierno se ha ido, y con el han cesado y se han ido las lluvias! Ya brotan flores en los campos, ¡el tiempo de la canción ha llegado! Ya se escucha por toda nuestra tierra el arrullo de las tórtolas. La higuera ofrece ya sus primeros frutos, y las viñas en ciernes esparcen su fragancia.
¡Levántate, amada mía, ven conmigo, mujer hermosa!
Cantar de los cantares 2:10-13